Bueno compañeritos pues vamos a repasar las últimas pelis de nuestros valientes amigos, los hermanos. Ya hice una reseña del tipo serio pero efectivamente vamos a tener que hacerle una segunda pasada, y claro vamos a meternos con eso que tanto me gusta: la visión moral del asunto:

El tipo serio de la peli se encuentra en varias disyuntivas morales (que para muchos mortales no serán tales porque lo normal es hacer lo que te dice lo "¿olla?" en cada momento en concreto), pero bueno las disyuntivas son: ¿qué hago con la vecina que me pone tanto y que le molo?, ¿y con mi mujer que me aburre?, ¿qué hago con el capullo del coreano y su padre, acepto su soborno?, ¿no lo acepto?, ¿mi hermano?, ¿le doy pasta para que empiece una nueva vida por ejemplo en Las Vegas, o me la gasto en (no me acuerdo muy bien) ¿arreglar el tejado?, mi hijo: ¿tendría que hablar con él?. Pues bien como ya sabéis... sus decisiones no pueden ser más torpes, en fin resumiendo: acepta el soborno y lo utiliza para arreglar el tejado, de lo demás nada de nada. No me extraña que a Yavé se le hinchen las narices y lo mande a su presencia para explicarle un par de cosas (¡después de haber recorrido a 3 ó 4 rabinos que le dieron sus sabios consejos!), en fin, incidiendo en la idea, su hijo también esta agobiadísimo (le persigue un abigarrado compañero de clase con sobrepeso) pero ¡Joder!: ¡ tiene tiempo de pasárselo estupendamente!.

Bueno espero que hayan pillado la idea clave de la peli (que ya incidieron en ella con el gran Levoski) y que si no se la facilito aquí a ustedes completamente free: no seas tan serio colega, relájate, que vida solo hay una: no pienses demasiado y actúa desde el corazón.

Y ahora pasamos a Valor de Ley, pues amiguitos, los hermanos se debieron de dar cuenta que su "idea clave" no la habían pillado nadie (o casi nadie) y aquí tenemos el mismo guiso con distinta lumbre. ¿Quién no ha visto en Valor de Ley gente "demasiado" seria?, pues todos son muy serios pero ¿por decir alguno?: la prota por supuesto, pero también ¡ay! el ranger, amiguitos: el ranger.

Nuestros colegas no pueden levantar la recortada contra la prota (¡no puede ser de otra manera que la que es!, y actúa tan recta como una flecha (lo que no hizo el Hombre Serio de la peli anterior), pero joder... ¡ay! el ranger...

el ranger...