Bueno compañeros como me he cansado de tanto Bastardo pues aquí os dejo algo del Traidor, la ampliación del juego Neverwinther 2. Lo jugue hace tiempo y me diverti de lo lindo. Esto de los juegos de ordenador te definen, te definen más incluso que el Viceroy de la muñeca o la cinta a lo Bruce que me pongo de vez en cuando...

Ni que decir tiene esto es

SPOILER

SPOILER.

SPOILER.

Lo más gustoso del juego me ha resultado la sutileza de las elecciones en los diálogos. Empezando con el asunto del horno:. ¿Debo liberar a los fantasmas, absorberlos, absolverlos? y el niño ¿es bueno o es malo?. Pues nada que tiro pa lante y decido liberarlos, pues toma que el niño me ha engañado y me la ha clavado doblada dos veces. He liberado a una hueste de malvados fantasmas que harán de las suyas por las tierras de la sombra. Mal muy mal para mi fanático paladin legal bueno hasta la muerte, pero luego me servirán estupendamente para recuperar energía: en cuanto este out a Muslandir a por fantasmas que son legión: ¡bien!. Aquí en el templo sombrío me encontré con el primer combate que me hizo doler las muelas. Tres esqueletos que me persiguen y que ¡cómo no! guardaban alguna llave. Pues estuve rato, y al final lo conseguí por el factor estratégico y el puentecillo que no les dejaba atacar a los tres a la vez.
Seguimos con el asunto de los PNJ. Cuando pille al Gan de los Sueños pensé que me daría más la lata que un sarpullido sarnoso, pero resulta que no, que incluso servía para algo. El problema vino cuando estuvimos con el aquelarre durmiente. Empezó a poner mala cara a mis intentos de confraternizar con las arpías. Y al final, cuando les hube arrancado la última brizna de información quedó por decidir que se hacía con ellas. Intente escaquearme pero na, el Gam, el muy jodido, me presiono para darles un escarmiento. Se conoce que no le había sentado nada bien lo que hicieron con sus padres. No tuve más remedio que darle la razón: nos cargamos la red de sueños y luego nos las cargamos a ellas. Tanta sabiduría acumulada, en fin…
Pero el personaje clave es La Paloma, la chica candorosa. Y para más inri, servidora de Ilmater, como yo. Todo pudo terminar de otra forma pero había algo que no terminaba de ver claro. Supongo que lo habréis adivinado: la puñetera cruzada. No me decidía a apoyar una cosa así, ¿trastocar yo el orden de los planos?, ¿enfrentarme a un dios por un par de sacos de infieles multiplanar?. Mucho me lo tenía que pensar. Al final supongo que la elección era entre los dos conceptos clave: Legal o Bueno. El caso es que bandee a la Paloma más bien que mal hasta, claro, la explanada ante la ciudad del plano de La Fuga.
La chica calva, bueno, no me decía mucho, pero era necesaria para la historia y para que la cosa siguiese en movimiento. Eso sí para manejar las esencias tira que no veas: se puede ir a muchos sitios con armaduras regenerantes y armas tocho. El oso de colores no, pero hay que decir que apenas jugué con él.

Un asunto bastante sucio y reseñable fue lo del puesto avanzado de las brujas en el bosque del árbol, la engañifa que monta la subalterna abducida para que me cargue a la superiora y machacar el puesto. La verdad es que me empecé a oler algo cuando no apareció en la regañina pública con los betseker. Tanto me picó el engatusamiento que hice lo que no suelo hacer y cargue una partida anterior para jugarla avisado.

Ahora bien ¿cual es el arma que utilice en casi todo el asunto y porqué?. Pues tengo que decir que lo primero fue decidirme por un arma a dos manos u otra a una y escudo. Empecé a utilizar el Hacha del Rey Oso y vi que funcionaba estupendamente. A dos manos realmente rendía cargarse a los bichejos de un par de soplamocos en lugar de ir sacándole la vida suavemente con cualquier otro arma, ¿qué tu también recibes?, vale pero seguro que más o menos igual que con el escudo y el arma a una mano. Dopada con magia de fuego y hielo la cosa iba sobre ruedas. Eso y pillando dotes de manejo y críticos de Hacha de Batalla pues vi que la cosa seguía yendo de p. m. Cuando conseguí la espada de Guick la estuve probando pero na... mucha magia, pero la que daba buenas leches era mi hacha de toda la vida y esa fue la que utilice casi durante toda la partida. Pero claro tienes que tener un arma secundaria y un escudo como la muralla china para el caso que se necesite (pocas veces).
¿Y los encantamientos?. Dejémoslo claro, aquí lo que mejor funciona es el método tradicional: ostión a mano. Pero sí hay algún encantamiento... Je, je, me estoy acordando de cuando por fin pude abrir la puerta de la habitación de la directora de la academia. ¿Cómo y quien diréis que se cargo a 6 ó 7 de los fulanos profesores traidores a los 4 segundos de combate? Pues fue Safiya con el hechizo de Aullido de Bansi (o algo así). La moraleja sería: “nunca te rías de una chica calva que sepa aullar”. Otro encantamiento utilizado a destajo, este de Gam, un discreto de 7 nivel: causar heridas críticas (o algo así), pues este encatamientejo funciona a la perfección, ya fuera el interesado una macro bestia regenerante o un super solar. Definitivamente hay quien no puede aguantar perder de 50 a 70 pv en un tren de repetición del encatamiento de pongamos 7 asaltos.
Otro que utilice varias veces sobre todo al principio era uno de proteger o cubrir o desviar. La cosa es que hacía que parte del daño provocado a mi Paladín pasase al compadre de atrás (La Palama claro) así que podías aguantar una burrada de daño.

Más cosas. El viejo compañero Amon muy sosete, muy en plan pluf, si casi no despego la boca. Eso sí cuando preguntó que recordaba de los viejos compañeros. Me lance a: “me cabree mucho al comprobar la baja resistencia de la mampostería imaskari”. Por lo menos se presentó en la explanada ante la ciudad del juicio con dos coleguillas. Eso sí tan parados como él: “ah, ¿va con nosotros la cosa?”.

Bueno, entonces le damos la extremaunción al petardo del Mirkul, perdonamos a la arpía de la fundadora y ¿qué es lo que queda?. Pues a la explanada. Ante la puerta Gam se apunta a la fiesta, que se lo pasa muy bien dice, que para ser esto el mundo real se lo esta pasando de p. m. pues venga tira pa lante. Safiya que se me declara. Como soy un ser huidizo y, esperando, quizá, que La Paloma me prometa algo por mi apoyo incondicional a la causa, maniobro para no decirle a la pobre ni que sí ni que no. ¿Y qué es lo que dice La Paloma?. No dice esta boca es mía.

Estamos en la explanada, y como estaba predicho se nos pegan los tres brasas, los tres pesados generales de vete tú a saber que piedra habrán despertado. Aquí ya no valen medias tintas ni parlamentos. Hay que decidir o se esta con la cruzada o se está contra ella, porque claro, a ver con que cara nos acercamos al incognoscible Kelembor con estos tres masacrando por su ciudad, ¡qué los he traído yo en la maleta!.

Pues elijo la opción.... “no he venido aquí buscando guerra...” y claro La Paloma se cabrea: me declara impotente y se larga. Yo me digo “glup” ¿habré jugado mal?. Pero tiro pa lante de tripas corazón. Machaco al dragoncillo con una mano atada a la espalda, coso a hachazos a los espabilados que me seguían por el portal y me voy a por el liche con ínfulas divinas, conocido como “El cabezón” por, entre otras cosas, ser un pesado. Y tanto que lo era. Le pillo leyendo novelas guarras y empieza la movida. Le doy pero todo le resbala, y encima lleva los bolsillos llenos de gentucilla. Después de un rato se me ocurre lanzarle el descanso eterno y ¡maravilla! logro arañarle 13 puntazos. Me largo un momento y me replanteo la movida, me digo pues aunque le lance todos los descansos este no pincha pero entramos y nos ponemos a ello. Yo bajo de 50 en 50, el cabezón de a 3, 8, 1..., Safiya es que la que le casco a bastonazos. Todavía no logro explicármelo. Por suerte un tipo que había por allí y que estaba muerto (lo habíamos matado nosotros) se nos unió en la explanada y teníamos más vendas que el samur. Así que nada “El cabezón” por fin se largo cansado de vuelta a debajo de su piedra. Comparado con este el solar fue coser y cantar. Lo único la pregunta del millón: ¿entre todos estos cadáveres estará Kaylin La Paloma?. Un misterio que tendría pronta respuesta. Ante nuestro apoyo a Kelembor el templo se abre y queda claro donde esta mi bendita alma. Quedamos contentos pero: ¿quién nos espera a la salida?. ¡Bingo!. La Paloma en compañía de sus hermanos. Yo alcanzo a decir “esto no es necesario...”, pero me quiere endilgar a mí el fracaso de su Cruzada. Quizá con razón. Se ponen brutos. ¿Qué es lo que hago?, pues efectivamente: pies para que os quiero. No caerá sobre mi el peso de tu cadáver, grito: “seguidme todos” y a correr. Y esto es lo último que supe de ella. Sniff, sniff...

Kelembor da la cara por fin. El muro no me hace ni cosquillas. Saco a mi alma pero algo va mal. Tengo que pelear con el Ansioso. Tate. Las formas sombrías las cisco con rayos relampagueantes para que se alejen de los amiguetes. Al único que no puedo proteger es a mi padre, que esta a tomar por culo y no le había visto. Mal fario. Toca combate final. Me pongo nervioso. Mira que le casco al ansioso, mira que llega a estar al borde de la muerte. Y yo restableciéndome con unos Sanar que guardaba en las mangas. Me jode y me chupa la vitalidad ¡estoy a cero!. Lanzo un saciar, ¡la primera vez en todo el juego!. ¡¿Dónde **** esta Safiya?!. Me pico y nos ponemos a sorbernos el alma mutuamente durante un rato. Luego ni eso funciona. Se saca unos bichejos toca huevos y por fin descubro que el descanso eterno sí funciona con estos. Pero se me acaban los sanar. Rebusco y rebusco en el inventario y descubro que la espada de Guirk me da un par de Sanar más. Al toro que es de goma, pillo el Hacha y me tiro todo lo que me queda. O tú o yo. Y resulta que sí, por fin él cae, se contrae como si le viniese la vomitona. Y ahora una decisión más: lo mato y lo mando de vuelta a Rashemen y que siga la bola o no y me quedo en la ciudad del juicio como un réprobo más por toda la eternidad. Otra decisión, pero más fácil que otras. Uno no es un paladín fanático por nada y total una eternidad se pasa volando ¿o no?.

Pues esto es todo, como habréis comprobado me lo he pasado como un crío, tan bien como con el legendario Baldurs Gate 2. Y con quince años más no es moco de pavo. No lo es no señor.